¿CÓMO SON LAS HADAS?
“La
imagen más popular de las hadas es la transmitida por los victorianos:
diminutas criaturas con trajes vaporosos y alas de insecto. Tales seres
no proceden de la tradición, donde se les describe de tamaño humano o
incluso mayor. Si comparamos las hadas y modernos espíritus de la
naturaleza con los tradicionales encontramos dos imágenes muy
distintas: una insulsa, diminuta y delicada, la otra fuerte y decidida,
inquietante”. las hadas son: seres que en la mayoría de los cuentos
antiguos se describen como bellos y poderosos, inhumanos y con un
código moral muy distinto del nuestro. En nuestra cultura se escriben
como pequeños seres alados que viven entre las flores se debe más a la
idea de los espíritus de la naturaleza popularizados por victorianos en
pintura, literatura o producciones teatrales como El sueño de una noche
de verano, que a la visión ancestral sostenida en diversas tradiciones.
Dicha visión ha ido transformándose a lo largo de la historia, pero en
todas las culturas y religiones se ha hablado y escrito sobre seres y
criaturas que pertenecen a otra dimensión psíquica, mágica o religiosa.
Hay muchos nombres para los diferentes tipos: silfos, serafines,
salamandras, gnomos, elfos, hadas, duendes, trasgos, ángeles, etc.
En sánscrito hay una palabra que define y abarca a todos ellos: devas, que significa “seres de luminosa luz”.
A lo largo de milenios, las hadas han tenido una forma etérica que es
semihumana en respuesta a las proyecciones de la mente humana. Las
hadas, de hecho, son remolinos de energía. Que se las imagine como
ingenuas bailarinas de ballet, sin embargo, resulta simbólicamente
adecuado aunque sea físicamente incorrecto”.
Las hadas “tienen una naturaleza más liviana que la gaseosa… A su modo,
son tan reales como nosotros… Normalmente no tienen una figura
definida, y podemos describirlas solamente como nubecitas brumosas y
algo luminosas, de color, con un núcleo más brillante, que parece una
chispa… No está claro qué determina la figura que asumen ni cómo se
produce la transformación. Podemos especular sobre la influencia del
pensamiento humano”.
El cerebro y la psique humana están estructurados de tal modo que al
margen del tiempo, la cultura o la geografía, la gente siempre imagina
y alucina de la misma forma y estos seres de luz seguirán prevaleciendo
en el alma y la psique humanas. Sin embargo, una exploración profunda
del simbolismo del inconsciente, que constantemente produce metáforas
inexplicables para satisfacer el alma humana, podría arrojar nuevas
claves sobre las creencias en estos seres de luz.
